Miro desde mis letras y verifico escudriñándote, que eres manco, lector, de ambas manos. ¿Acaso repetiste en Lepanto?¿Fueron las implacables hélices de un helicóptero las que cercenaron tus tiernos brazos mientras los izabas para que te sacasen de aquella isla desierta? ¿bajaste, acaso, a los Infiernos y Cerbero se puso "como el Tenazas" con tus extremidades superiores?Parece ser que alguna de estas cosas te sucedió, ya que, seas quien seas, no te dignas siquiera a firmar tu visita. Voy a cambiar el nombre de "Segundacasadebego" por "La casa de los espíritus". No sólo es más literario, sino que, además, refleja mejor la invisibilidad de los visitantes que recibo. Trescientas visitas en dos días y sólo Brushi me contesta en público y un par de personas en privado. Delirante...Soy lo contrario al niño del Sexto Sentido. Él en ocasiones, veía muertos. Los espíritus, cada día, me ven a mí y se deslizan por los episodios de mi vida invisibles, qué mal rollito...
Podría pensar que me ha contestado poca gente porque mis últimas entradas tenían un solo destinatario, pero sería ilusoria esa simplicidad. Me lleva pasando esto, práticamente, desde que empecé a escribir: Muchos que entran y salen de puntillas, sin hacer nada de ruido. ¿Acaso no queréis despertarme? ¡Joder, si sabéis que no duermo!
Pues nada rico/a, sigue cotilleando sin decir ni pío, que, al menos, los numeritos crecientes del contador, son proporcionales a mi ego, jeje.
Bilis aparte - y es que, últimamente paso más tiempo con Quevedo que con mi novio - he decidido que hoy iba a escribir, pese a que no he terminado la unidad didáctica que me he impuesto diariamente. Tienen mis dedos una especie de fiebre por golpear las teclas y mi cabeza un deseo de esparcirse por las palabras, así que aquí estoy y, volviendo a lo de antes y, una vez más, acudiendo a la siempre eficaz sabiduría popular, repetiré el refrán "Todo se pega...", aunque, en este caso, introduciré una variante al conocido original: "...menos las ganas de escribir".
Me acabo de sentir feliz porque se me ha descargado el último capítulo de la cuarta temporada de Lost que ha salido y, por fin, no es una porno y es el real. A veces es extraña la capacidad que tienen ciertas pequeñas cosas de dibujarte una sonrisa en la boca.Mas si río y no lloro ¿qué más da la causa?
Son las 3:43 hora capicúa ¡cómo mola!
Vosotros, lectores anónimos, también sois capicúas: sin brazo por la izquierda-tronco-sin brazo por la derecha, pero no moláis tanto como las 3:43 porque las horas, al menos hacen "tic" o "tac" cuando llegan y vosotros no decís ni "hola".
También he de plantearme que, a lo mejor, no todo el mundo lee mis parrafadas. De hecho, en una ocasión, un hombre bastante extraño, contactó conmigo por aquí para pedirme fotos de mis pies ya que le habían gustado mis fotos de la cara. En principio, pensé que se estaba quedando conmigo, pero me metí a ver su blog y encontré que era pie-temático. Había muchas fotos de pies femeninos y, lo que es peor, algunos haciendo honor a la tribu india, es decir, a los Pies Negros, pero de pura mugre. Por lo visto, al encantador fotógrafo ¿o debería llamarlo "podógrafo"?, le encantaban los pies manchados. ¿Hay algo más feo que un pie? Sí, un pie lleno de barro. Pero bueno, para gusto se hicieron los colores y, para disgusto de este individuo, los zapatos.
En aquella ocasión, casi hubiera preferido que el visitante no hubiera dado señales de vida, ya que aquellas imágenes de pezuños mugrientos, me han traumatizado de por vida. Ahora, cada vez que ando descalza por mi casa y cazo algunas pelusas que, astutamente, han escapado de la implacable escoba de mi madre, siento que soy un puro objeto de seducción desperdiciado, ya que nadie puede contemplar la magnificencia de mis sendos números 40 vestidos de "ciertopelo". Por tanto me frustro y tengo que lavarlos para no sentirme tan atractiva, jeje. Bueno, voy a dejarme de ironías, por si acaso hay alguno que no sea buen entendedor y se crea que lo digo de verdad y que, como todo se pega...(MENOS LA ESCRITURA).
Así que si algunas de las visitas estáis aquí para medir el largo de mis pestañas en las fotos o para hacer collages con mi cuerpo y ponerme la cabeza bajo los "divinos" pies, os rogaría que no me lo dijeseis porque si ya duermo poco, menos dormiría. Aunque, claro, no creo que el prototipo de visita-psicópata obsesionado con esas cosas esté leyendo esto, así que me doy por muerta y punto.
El otro día hablábamos encantadora Brushi y yo de la gente tan extraña que nos habíamos encontrado por Internet y la verdad es que la realidad supera la ficción. Os contaré alguna de estas cosillas para deleitaros un rato, o, al menos, dibujaros una sonrisa tan grande como la que me ha salido a mí al ver en el reproductor multimedia la cara de Sawyer, ya que, como os contaba, últimamente, el reproductor estaba lleno de aparatos reproductores (valga la redundancia), jeje.
Ahora vuelvo, necesito fumar. Bueno, no. Necesitar, lo que se dice necesitar, necesito respirar, comer, dormir, ver a Ángel, beber, etc.¿otra vez me estoy poniendo cursi? Hay que ser precisos con el lenguaje: QUIERO FUMAR.
Bueno, ya estoy aquí y me propongo a relatar la terrorífica historia intitulada (se me está pegando el lenguaje medieval, renacentista y barroco ¡qué remedio!): RAROS DE INTERNET
CAPÍTULO I: La risa macabra del Cáncamo con el Vástago que hace "Pum" y ya tá
Tiempo ha de este terrible suceso que me acontesció a mí, Doña Begoña, residente en el muy honrado reyno de Fuenlabrada, pero no ha podido el benefactor olvido purgar los temores de tan infestas y desafortunadas memorias...Con mano temblorosa, procedo a relatarlo:
Hubo un tiempo, no lo dudéis, en que fui buena persona. Aún no había sido profanado mi cuello con las estalactitas del Vampiro y mi corazón era humanamente cándido, como una amapola. ´
Fue en aquellos momentos cuando me inscibí por primera vez en una de esas páginas patrocinadas por Cupido, esperando encontrar a alguien que encajase con mi modo de ver el mundo. Muchos fueron los que me escribieron y, repito: como entonces era buena persona, agregué a personas que no me interesaban lo más mínimo, sólo por educación y cortesía, ya que se habían molestado en enviarme amables palabras. Muchos pasaron sin pena ni gloria por mi Messenger (como algunos lo hacéis por mi Space, jeje), pero hubo uno que armó un poco más de jaleo. No recuerdo su nombre ni quiero hacerlo. Era un señor que me sacaba unos cuantos años y que me había enviado una misiva en la que se definía como "muy atractivo" y dueño de una gran empresa. Su forma de escribir no me sedujo lo más mínimo y, como siempre ocurre con las buenas intenciones, acabe olvidándolas y pasé del tipo en cuestión. A los pocos días, decidió enviarme una fotografía, quizá pensando que no le contestaba por falta de datos. En ésta, aparecía un tipo clavadito al humorista Arévalo pero mucho peor, con una camisa de palmeras y un pantalón de pana. Estaba, según el pie de foto, en la oficina de su magnífica empresa, que se parecía al cuchitril de Colombo, toda llena de goteras, desconchones y polvo como para llenar cien urnas funerarias. Evidentemente, mi deseo de escribirle, no se incrementó después de esto y a los dos días me mandó un correo electrónico poniéndome verde por superficial. Amablemente, le contesté diciéndole que no me había gustado desde la primera carta y que nada tenía que ver mi decisión con la foto. No obstante, el tipo volvió a la carga, esta vez con insultos graves (aunque me importaban una mierda). Este tipo de mails me empezaron a llegar todos los días donde me decía que reconociera que pasaba de él por la foto y hubo un momento en que como deseaba que lo llamara "feo" se lo llamé para que me dejara en paz (y porque lo era, claro está, y ya me estaba tocando las narices). Pues ahora viene lo mejor: a los dos días me manda una foto que me ha traumatizado más aún que aquellas de los pies. El individuo en cuestión aparecía completamente desnudo con una piba al lado tocándole la.....(por si hay niños me callo). En ella ponía: "para que veas lo que te pierdes, imbécil". Y, la verdad, es que algo de mi yo pre-vampírico le contestó, diciéndole que me perdía vomitar cada día y que era una lástima, pues me vendría muy bien para adelgazar. El tío me mandó otra foto más con otra dama de pago (las pintas las delataban) y me dejó en paz para siempre.
El título de este relato viene dado por el famoso chiste de Arévalo sobre el gangoso que entra en la ferretería. Si alguien no me cree, aún conservo los mails y las fotos, por si algún día regreso algo perjudicada por el vodka a casa y no consigo devolver, jeje.
CAPÍTULO II: MUÑEQUITA LINDA
Para que nadie acuse de escarnio hacia los hombres a ésta, la Complida Autora de esta obra, referiros quiero, llegados a tal punto, lo que me acontesció con una dama de rara y singular natura.
Hubo un tiempo, no lo dudéis, en que era mala. Las estalactitas del vampiro habían profanado mi cuello y mi corazón sabía latín, como una rosa, rosae, jeje.
Fue en aquellos momentos cuando empecé a edificar esta casa mía que ahora visitáis con frecuencia. Antaño, un sitio solitario de veras fue, y, de ahí, el subtítulo que le otorgué. Pocos fueron los que me escribían y, repito, como era mala persona, tampoco contestaba a los que lo hacían. Había olvidado la cortesía y buenos modos y mi Messenger se había convertido en coto cerrado. Pero hubo Una, de cuyo nombre -si es que era cierto- sí que consigo acordarme, pero no quiero pronunciarlo por si es como Candyman y reaparece, que consiguió ponerse en contacto conmigo, ya que, al ser mujer, no sospeché que pudiera ser una psicópata. Pequé de inocente, ya que después de haber visto "La mano que mece la cuna", "Atracción fatal" y "Mujer blanca soltera busca", tendría que haberme andado con cuidado, pero no lo hice. La chica y yo empezamos a hablar por el Messenger y, aunque era un poco espesilla, me alegraba tener a una mujer con la que hablar que no fuera mi Mamuch, ya que hasta entonces, sólo tenía hombres alrededor. El caso es que todo marchaba bien, hasta que un día me dijo que yo era su mejor amiga en el mundo. Me pareció extraño, pues apenas habíamos tenido cuatro conversaciones incompletas (en cuanto se conectaba algún tío que me gustaba la mandaba a paseo), pero tampoco le di importancia. "Hay gente que se siente muy sola, pensé" y una parte post-buena de mí salió a flote y decidí conservar esa "amistad". Fue entonces cuando me empezó a mandar dibujos de muñequitas manga con mi nombre. En un principio me pareció un detalle muy mono, pero cuando me mandaba cien al día al correo, empecé a pensar que para ser una treintañera, la tía estaba bastante rayada. Me contó que tenía hijos pero que estaba divorciada y un día me dijo que aceptara las imágenes por web cam para ver a sus niños, que, por cierto, eran monísimos. Después estuvimos hablando un rato cara a cara y entonces me dijo que había cogido todas las fotos de mi blog porque como era su mejor amiga, me quería tener por su casa. Enfoca la pared y veo un santuario de Begos. Eso sí que me dio yuyu, pues me recordaba a miles de pelis de terror que había visto. Empecé a distanciarme de ella, pero la pava siguió mandándome muñecas manga, cada vez más subidas de tono y todas, con mi nombre debajo. Lo único que me alegraba de identificarme con aquellas rubitas de ojos como platos, es que me podía hacer la ilusión de que alguien me veía pechugona, jajaja. Aunque, por otro lado, eso tb demostraba su falta de realismo y su psicopatía. Al final la borré y la dejé de admitir, aunque me estuvo mandando muñequitas al correo mucho tiempo. Ahora incluso las mandaba en parejitas, una con mi nombre, otra con el suyo, con frases tipo niñas del Resplandor: "Juntas para siempre". Por fin cesó todo, pero tiempo después agregué a un tío misterioso que resultó ser ella. Lo descubrí por las brutales faltas de ortografía que ambos compartían y, sobre todo, porque a los cinco minutos de conversación, me mandó una preciosa muñequita...Lo borré, pero, quién sabe, quizá esté ahí observando...
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
Finalizados tan terribles relatos, me voy a mis aposentos a descansar, que, a las 8 lo voy a flipar y además he quedado con mi amiga tocaya para comer y voy a tener que prescindir de la siesta.
Si, por un casual, eres, lector, un RARO DE INTERNET y es por eso por lo que estás más callao que la estación de metro (joer, mis chistes cada día son peores), abstente de manifestarte en esta casita mía tan apacible. Si, además, te sientes muy ofendido por las cosas que he dicho aquí y quieres asesinarme, hazlo, por piedad,después de que vea a mi chico (si me mataras un viernes sería una putada) y antes de hacer el examen de la Oposición (tb es una putada morir cuando puedo retomar el Warcraft y la vida ociosa que me gusta). Si, por el contrario, no eres un Stranger in the night, in the evening, in the morning, ¡déjame un comentario! (o pensaré que en tus ratos de ocio, seas quien seas, oyes chistes de Arévalo mientras pintas los pies de negro a muñecas hentai, jejeje).
Un beso a todos los Mortales.
Un beso especial a mi Inmortal ¡Qué ganas de verte tengo, joer! Por cierto, cuando acabé de dedicarte, eran las 5:25 ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡SEÑAL!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!