Querida Bego:
Hace tiempo que no tengo noticias tuyas y, la verdad es que me siento muy sola, aburrida y llena de polvo -que no de polvos, jeje (hasta me has pegado tu humor soez y mezquino). Echo de menos aquellas largas noches en vela juntas ¿qué es lo que te ocurre? ¿adónde te marchaste? ¿por quién, como diría tu ídolo Garcilaso, tan cruelmente me trocaste? Regresa o me suicido y me mando a tomar por culo al hiperespacio. O como tú, me cambiaré el nombre y ya no me llamaré más como tú me bautizaste, sino que me autodenominaré "Segundacasadechaquetera-traidora-pasota"). La verdad es que siempre tuve miedo a que fueras a por tabaco y no volvieras, ya que tantas veces, sin ton ni son, escapabas de mi lado con la excusa vil de un pitillo en la cocina. ¡Cómo si no te conociera, Begoña, Begoñita!
He sido testigo de tu falta de equilibrio durante más de dos años. Un buen día decías estar en el cielo planeando entre algodones, al día siguiente caminabas entre los muertos por el infierno. No puedo tomarte en serio, pero quiero que vuelvas porque, sencillamente y, literalmente, no puedo existir sin ti.Y que sepas que no me basta con los caramelitos semanales que me dejas. Te sentirás orgullosa de esas fotos de quedadas, todas iguales, para que todos sepamos que la Bego de ahora es tope divertida y no la rancia autista de hace unos meses. La verdad es que con eso no me llenas. Eso puede valer al principio de una relación, maja, pero tú y yo llevamos juntas desde hace casi 3 años. En abril será nuestro aniversario ¿te acordarás y me dirás algunas palabras o, por el contrario, sólo aparecerás para colgar fotos con mirada etílica?
La verdad, Bego, es que te prefería cuando no eras feliz, al menos te acordabas de aquellos que siempre están contigo.
FIRMADO:
SEGUNDACASADEBEGO (por el momento)
Querida Segundacasa:
Si te sirve de consuelo, te diré que sigo viva, aunque no te has molestado en preguntártelo ¡Cómo se nota que eres hija mía! Igual de egoísta, requiriendo atención y cuidados.
Si te sirve de consuelo, yo también estoy premenstrual.
Si te sirve de consuelo, te diré que no existen ni existirán otras páginas. Si no eres tú, no será nadie.
Si te sirve de consuelo, sólo soy feliz a ratos.
Si te sirve de consuelo, me alegro de que te hayas aficionado a Garcilaso.
Si te sirve de consuelo, estoy aquí escribiéndote, pese a que no he tenido, lo que se dice, un buen día y estoy exhausta.
Si te sirve de consuelo, mi mirada etílica a veces se fija en un punto y piensa en qué decirte llegado el caso. La otra noche, incluso, escribí un poema en el móvil, que se borró por un fatídico accidente y hoy andará por ese ciberespacio donde quieres mandar tu alma.
Podría, si quieres, hablarte de lluvia. Sabes que la detesto con toda mi alma porque es como un llanto de la tierra. No me gusta ni un pelo y, sí, a lo mejor necesito esas gotas de tristeza para decirte algo. Si el sol brillase ahora mismo, probablemente, estaría tomándolo con un cigarrito. Pero llueve y es de noche. Momento idóneo para nuestra reunión, amiga mía.
Estaba sentada en la cocina y la lluvia de ayer repiqueteaba en los cristales. No teníamos nada aparte del silencio sepulcral de la noche y el sonido del agua en la ventana. Y, sin embargo, lo teníamos todo. Me pareció entonces que la naturaleza entonaba un canto melodioso y que aquellas gotas comunes, torpemente escuchadas, con el corazón en la garganta impidiendo voz alguna, eran el pleno reflejo de un universo perfecto. Pero fue ayer y hoy vuelvo a odiar la lluvia. Como ves, sigo sin ser estable.
Después, también intercedió el silencio. Caminábamos absortos e inflamados y empezó a llover. Corrimos por miedo de perder la incandescencia, pero, como en el más bello poema del mundo, la llama atravesó la Estigia. Y entonces el agua dejó de ser aquella enemiga que todo lo borra y se convirtió en límpida laguna. Pero también fue ayer y hoy la lluvia me parece una ladrona que me arranca la paz.
La lluvia. Igual que la vida, da vida. Igual que la muerte, limpia la tierra.
Igual que la vida, hace que el mundo florezca. Igual que la muerte, todo lo borra.
Por eso, un par de veces me enamoró y tantas veces la odio, la odio, la odio...
Podría hablarte de que no me dejan escribir porque me interrumpen una y otra vez con sus palabras anónimas y sin sangre. Pero no sería justo, ellos no saben de las necesidades del vampiro y me dan lo que la gente pide: un poco de conversación, algo de pan y, cómo no, mucho circo. Yo soy cortés porque me dan igual. No hay mayor cortesía que la de la indiferencia. Hoy no estoy para nadie. Como puedes ver, la parte de ermitaña, sigue morando en mí de vez en cuando.
Podría hablarte de por quién te he trocado. Pero como a veces parezco del medievo y me invade un supersticioso temor de que, como la lluvia, las letras borren lo que quiero que permanezca, sellaré mis labios y paralizaré mis dedos respecto a este tema. Sólo te diré que ES. Sólo te diré que si no fuese alguien especial, no te abandonaría. Me inyecta dosis de felicidad y ya sabes que esa droga me gusta más que cualquier otra por su escasez, por lo difícil que es conseguirla.
Podría hablarte de que Moni acaba de decirme algo por el msn y de que me siento en la obligación de decir que sus conversaciones no son insulsamente anémicas. Tienen sangre, tienen alma, como todo lo que escribe. No quiero que ni por un momento, mis palabras anteriores la lleven a confusión (bastante confusión la rodea ya, jeje).
Podría hablar de la teoría de los tres días o de la de alfa, beta, gamma, que he elaborado junto a ella, pero como se trata de un código secreto, no lo desvelaré. Que venga Champollion y lo casque, jeje (aunque creo que, el pobre, ya la cascó hace tiempo).
Podría hablar de mis sueños y, excepto uno de dos rombos, el resto de mis paseos oníricos ha sido de lo más perturbador. El otro día soñé que tenía cien años y que hablaba con mi nieta, que no era gris y con ojos somnolientos (con lo que no es hija de Ñaki), sino rubia y humana. El caso es que sabía que la Muerte iba a venir a buscarme porque tenía más años que el tren, y me daba un poco de miedo: pero, por otra parte, me lo tomaba bien, lo aceptaba. La verdad es que me reconfortaron dos cosas: pensar que podía ser premonitorio y que mis formas de vida insanas no servirán para aniquilar a esta mala hierba, jaja y que podría llegar un día en el que por fin asumiera la Muerte como algo natural que no me atemorizase.
Sin embargo, anoche, la cosa no tuvo tanta gracia. Soñé con una mujer fantasma (y no es que me dijese que se había tirado a Tom Cruise), sino que era un espectro de lo más tradicional, toda blanquita y semitransparente o semiopaca, según se miré. La tipa me decía que me quedaba poco tiempo de vida y entonces yo apelaba al sueño de los cien años. Ella me decía que aquello era un consuelo que me preparaba para asumir el momento, que en el fondo, yo sabía que estaba a punto de diñarla. Me dijo que hiciese todo lo que tuviese que hacer. Me desperté al lado de B. y cuando tuve ocasión le dije que si me pasaba algo, le regalaba mi Ipod de 80GB. Al fin y al cabo, mis posesiones se reducen a unos cuantos peluches (que le cedería a Moni), mi pc (a Mamuch), mi ipod rosa de 4GB (a mi alumna favorita Rebeca, aunque ya no le dé clases y, aunque creo que no le va el rosa), mi PSP (a B. también), mi Nintendo DS (a Mamuch), mi Play 2 (al que desee semejante antiguaya-mi brother tiene ya la 3-jaja),mi cámara de fotos (a mis abuelos), mi colección de pinturas de guerra (a mi Sory, cómo no), mis libros (a quien los quiera y los merezca), mis trapos (a los pobres) y mis pelis (a Josefska y a Matt). Aquí lo dejo apalabrado por si acaso, jeje.
Y, por si la Fantasma no estaba fantasmeando, también quiero decir que ha sido un placer tenerte como página, que ha sido un placer teneros como lectores y/o como amigos, que ha sido un placer tenerte como novio, que ha sido un placer teneros como familia, que ha sido un placer tenerme por veintinueve años (y no hablo de onanismo, que también, también, jeje-quien esté libre de pecado que tire la primera piedra ¡pero no a mí!, no vaya a ser que lo que me mate sea eso xD).
También pediría que hagáis saber al mundo que quiero que me quemen, ya que tengo un poco de claustrofobia (por eso de haber tenido que dormir en un ataúd durante siglos cuando el sol calienta) y que, además, prefiero arder como un pelele en el Entierro de la Sardina (así me llamaba un profe de pequeña por mi delgadez-no entierro, sino sardina, jeje-qué irónico), con tal de que no me coma a besos, como diría el gran Baudelaire, ni un mísero gusano. De hecho, odio las polillas porque son gusanos motorizados.
Después, me gustaría que alguien se fumase mis cenizas, por eso de "Fumador eres y en fumado te convertirás" ¿Era así, verdad?
Podría dejar el tema macabro y hablar de los videoclubs. El otro día B. me sugirió que hablase de eso. Te contaré, querida Segundacasa que te bauticé así porque mi Primera casa eran aquellos lugares que se extinguieron allá por 2012, llamados "Videoclubs". Los Videoclubs, para quien no lo sepa, eran una especie de tiendas de cine. Por primera vez no tenías que conformarte con lo que ponían en la uno y la dos (sólo había dos canales en aquellos tiempos) y podías llevarte el cine a tu propia casa. La mayor ventaja era que no tenías que comprar la película, sino que la alquilabas por un precio mucho más asequible que el de la Gran Pantalla. El único inconveniente era que, como en los viajes, la vuelta siempre era desagradable y que devolver la película daba un poco de rabia y pereza. Además, contaba con el inconveniente de la presión. Si no la entregabas en un plazo, te la volvían a cobrar y eso, verdaderamente, era un fastidio. Hubo unos videoclubs que incluso perseguían a los deudores de películas, como si del Cobrador del Frac se tratasen. Creo que a mi hermano le llamaron a casa cien veces y les faltó mandarle un par de sicarios, pero eso es otra historia y debe ser contada en otra ocasión...
Justo debajo de mi casa abrieron un videoclub. Con ocho años me dieron una buena excusa para hacer la tarde, ya que odiaba jugar con mis amigas a las mamás y que pretendieran que cuatro hojas de los arbustos del jardín eran una ensalada. El dueño se llamaba Álex y a mí, en aquel entonces, me parecía el hombre más guapo del mundo. Aprovechando mi precoz cinefilia y machofilia, y, por supuesto, la cercanía (tb era muy vaga de pequeña), pasaba las horas muertas viendo las portadas y leyendo las sinopsis. Me costaba mucho elegir una y, muchas veces, acababa llevándome dos, cosa que a mi madre tampoco le importaba. De aquellos tiempos tan remotos recuerdo varias cosas:
-La primera peli que vi en VHS fue Los Cazafantasmas.
-La peor mierda que alquilé se llamaba "Un dromedario en el armario" jajaja. Como veis, ya era aficionada a los ripios. Después descubrí que los títulos cutres denominan una peli cutre, pero era muy niña, qué se le va a hacer...
- La portada que más terror me causaba, hasta el punto de no dormir por las noches pensando en ella era la de "Posesión infernal" de Sam Reimi (no me atrevía ni a darle la vuelta para no ver las fotos de la contraportada, xD).
- Alquilaba pelis de los dibujos de He-Man (me encantaba el brujito que sólo tenía ojos, de cuyo nombre no puedo acordarme-si alguien lo recuerda y me lo dice le recompensaré-jaja) y me fascinaban las pelis tipo Conan, Krull, El Guerrero Rojo...
¡Qué tiempos!
Un buen día, Álex se fue del videoclub y lo cogió una mujer regordeta y bonachona llamada Rosa. Tenía un niño pequeño que se llamaba Antonio y que a mí me encantaba porque era muy graciosete. El caso es que siempre les estaba dando la vara, hasta tal punto, que me dejaban meterme tras el mostrador y atender a la gente. También apuntar las pelis alquiladas en una hoja (no tenían ordenador). Un buen día, empecé a recomendar películas a los clientes por el morro.
Aquel negocio de debajo de mi casa un buen día dejó de ser un videoclub para siempre. Vagué por varios de estos establecimientos y cumplían su función como es debido, pero no me enamoraban. Hasta que llegó Drugstore Video (Blockbuster nunca me llenó). Drugstore era un híbrido de los dos negocios que más me han fascinado en la vida: Videoclub y gasolinera. Evidentemente, no suministraban gasolina (pero es que eso es lo que menos me gusta de las gasolineras), pero tenían todo tipo de artículos: libros, bollos, chuches, cómics, cds de música, muñecos frikis de todas clases, toallas...y sobre todo, PILAS Y PILAS DE PELIS. Hubo un tiempo en que iba todos los días (incluso reduje culo) y gané premios en todo tipo de promociones por el número de alquileres mensuales. Pasaba casi una hora al día seleccionando pelis y un buen día descubrí que me llamaban "La número uno" y no precisamente por mis valorables virtudes por todos conocidas, jeje, sino porque era la primera en alquilar cierto tipo de pelis que en este pueblo no había alquilado nadie: películas costumbristas orientales, pelis con títulos como "La leyenda del pianista en el océano", "¿Qué es la vida?" y cosas así. Entre aquellas pelis que cogía por la cuidada estética de las portadas, hallé muchas obras maestras no descubiertas por cualquier ojo humano y tantos bodrios que hubiera sido mejor quedarse ciego, jeje. Un buen día, persiguiendo estas pelis, descubrí que alguien había empezado a mangarlas, pues siempre estaban las portadas y cuando iba al mostrador, el cajero no encontraba el film en cuestión. Indagando, me di cuenta de que esto no era un hecho aislado y le sugerí al cajero la idea de que alguien estaba "afanando" las pelis de autor. Me indignaba que, al no ser comerciales, se hubieran olvidado de esperar su devolución. Estaba claro que ese tipo de robo, sólo lo podía cometer la misma persona. Efectivamente, resultó que era un "robador en serie" y, por más que le pedí al tipo que me diera sus datos para que me prestase alguna peli y, de paso, pedirle matrimonio (pues, evidentemente, me había quitado el puesto de número uno), no me los dio y así, el encontrar a mi media naranja, se vio frustrado por el chico del vídeo. No duele sin embargo, que el ladrón de pelis, se interpusiese entre el cine belga-bielorruso-chino-etrusco y yo, jeje, porque seguro, a ciencia cierta, que me libró de más de una tralla considerable, jaja.
Pues también hubo un tiempo en el que ya conocía cada pasillo del Drugstore y cuando alguien preguntaba en la caja "¿Tenéis la de Pulp Fiction?" y el cajero buscaba en el ordenador, yo contestaba "Tercer pasillo, última fila, la tercera empezando por la izquierda". Los del vídeo lo flipaban y yo ahora también lo flipo de lo friki que soy a veces, jajaja.
El caso, Querida Segundacasa, es que allá por 2012, desapareció el último videoclub del planeta. Yo reconozco que también contribuí a esa extinción con el uso de las pelis a la carta gratuitas y sin devolución (Internet). La verdad es que el pirateo me fascina y llevar las pelis en mi Ipod (futuro Ipod de B.), mucho más. Pero no sé, se ha ganado comodidad pero perdido encanto. Creo que junto con la desaparición de mis bienamados "Recreativos Avenida", ha sido una de las extinciones que más me han jodido de la historia ¡Y que haya gente que se preocupe por las ballenas! ¿¿¿¿¿¿¿Pa qué coño sirven??????????? (humor negro, que no se me mosqueen los ecologistas).
Podría hablar de mi reencuentro con mis viejas amigas de toda la vida la semana pasada. Fue realmente divertido y maravilloso. Tengo la posibilidad de fumar y trasnochar aquí mismo (Tiranín está durmiendo con su "Gusanita"-bajo su ruda apariencia, mi hermano es un cursi que te cagas) y de relatar los hechos, pero, la verdad es que me he de reformar y acostarme porque no doy mucho más de sí
Se acaba de joder el puto router y no sé si estas palabras llegarán a vosotros. Por si acaso, lo intento publicar y luego vuelvo con las dedicatorias, jeje, que tengo miedo.
Podría decirte, Querida Segun, que, a veces, se produce un supermilagro cibernético y que este documento no ha pasado a mejor vida. Por algún extraño motivo, me quedé sin internet y permanecí aquí. Apagué y encendí el router y aquí seguía esta interminable espístola que te envío ¿Será una última voluntad que se me concede? jajaja. Prefiero pensar que el motivo es otro y que Fantasmella-así la he apodado ya-estuviera fantasmeando y tirándose un farol porque se aburría en los campos de Morfeo.
Y es que quiero vivir más, para, al menos, terminar de ver la Segunda Temporada de Dexter, la Tercera de Prison Break, la Cuarta de Perdidos y la Cuarta de Gallactica, jajaja. Y también para seguir comiendo la pasta que me hace Mamuch y pa seguir colgando fotos de las quedadas (hasta cuando sean las del Imserso, con M, jaja), y para seguir quedando con B., que me mola cada día más, para seguir disfrutando de su compañía y escuchar las nuevas canciones que componga, pa sacar de una vez la plaza fija y dejar de hacer los Viajes de Bego-Polo día sí y día también, pa ver Roma, Venecia, New York, París...Pa tirarme una semana a la bartola en el Caribe, pa ir a todos los conciertos de rock que pueda, pa ver casarse a mi Puchi, jajaja, pa ver a mi Ñaki en la Universidad, y, sobre todo, quiero vivir para seguir viviendo y compartiendo mi tiempo con aquellos que quiero. Sé que muchas veces, al igual que B., no me siento parte del grupo humano que me rodea, pero sé también que deseo estar con ellos mucho, mucho tiempo.
P.D.1. A B., por ser el Macho Alfa, jeje, y el único. Por las dosis de endorfinas. LV.
P.D.2. A Moni, que se estará otra vez comiendo los cereales. Supongo que con esta parrafada te habrá dado tiempo a comer tres platos y el postre, jeje. Besos Nena.
P.D.3. A Josefska, por el momento telepático de esta noche. Aunque a veces no lo parezca por mi pasotismo, me acuerdo de ti (si no, de qué te iba a dejar las pelis en mi testamento, jaja). Muchos Besos y ya me contarás lo de los superpoderes, jeje.
P.D.4. A Mamuch, porque es lo que más quiero en el mundo y la tengo un poquillo abandonada. Siempre nos quedarán los lunes de series de Fox, jeje.
P.D.5. A Mari Carmen y Carlitos para pedirles disculpas por haberlos abandonado en la quedada de ayer. Estaba un poco alterada, sorry.
P.D.6. A José Luis, Sergio, Jota, Manolo, Álex, Pau, Elsa, Rebeca, Raulillo, Brujilla y a todos aquellos que pasáis por aquí y me comentáis. Me honráis con vuestra presencia.
P.D.7. A Ñaki, porque, aunque, como Pinocho, no sea un niño de verdad, se hace querer. A Zeki por no pelear por su custodia, jaja.
P.D.8. A Morfeo pa q me mande sueños más normales ¿no puedo soñar que vuelo o que salgo desnuda a la calle, como todo quisqui?
P.D.9. A Joan Manuel Serrat (el ídolo de Mamuch) porque hoy he recordado algunos de sus magníficos poemas hechos canción.
P.D.10. A Ti, Segundacasa, no te me pongas celosilla.
A AQUELLOS QUE SE FUERON, PORQUE EN REALIDAD, NO OS HABÉIS IDO