Cierto es que los siglos me han enseñado la lección de que la venganza no sirve para nada. Razón tenéis, Mis Fieles Huéspedes, en que he de terminar las estúpidas diatribas con ese personaje cutre llamado Martina inventado por un pésimo autor. El motivo de mis réplicas es sencillo. Martina no es diferente de la persona que intentó fastidiarme hace unos días. Las tonterías que dice son propias de su personalidad obsesiva y rencorosa. Ya me las ha dicho en persona y, que sea él, es el único motivo por el que yo respondo.
Si en realidad fuese Martina una lectora anónima que no conozco, revisaría lo que he puesto en este blog para llevar a alguien a esas conclusiones y dejaría que opinase libremente, pues siempre estoy abierta a la crítica. Mas como sé de sobra, que de mis escritos no se pueden extraer las conclusiones que ella saca sobre mi persona-ya que creo que no he tratado a nadie como un kleenex aquí y que, más bien intento demostrar desde estas páginas el cariño que me despiertan mis alumnos, mis amigos, mi familia...-opino que esa chica inventada es el producto de una mente sumamente enfermiza de la que me tuve que alejar en la vida real por ese mismo motivo. Y sí, tal vez traté a esa persona con desdén, pero jamás como un kleenex usado; ya que, en primer lugar, no voy llorándole a la gente por los rincones, ni tampoco les voy llenando de porquería. Simplemente, como el murciélago, paso, planeo y me voy. Hubo un tiempo en que la pena, la autocompasión y compasión hacia los demás, me aferraban a situaciones indeseables. Hoy, vampira vieja, sé que la tristeza de cada cual es un hacer, no una característica que marque un carácter y que, si alguien está amargado por nada es su culpa y de nadie más. Porque la melancolía la crea su mente y después, esa misma mente, busca un culpable, cuando la culpable es ella misma, que no sabe con qué entretenerse.
Dicho esto, os agradezco el apoyo que me habéis dado (Manu, Toni, Praxágoras y Pittín) y también quiero felicitar a Pau por haber pacificado un poco la cosa.
El caso es que, si a mí no me gusta un programa de la tele, no lo veo. Si a la ficticia Martina, le aburre este blog y le repugna mi exarcerbado egocentrismo, pues lo coherente sería no entrar aquí. La única razón es que quiere existir en las miradas de los demás. Seguramente, sea uno de esos mortales grises que pasan por este mundo sin pena ni gloria, sin que nadie repare en ellos y que, para llamar la atención, en lugar de sociabilizarse, hace ruido. Si lo que quiere es polémica para llenar su vida, no la va a tener, al menos por mi parte. A partir de hoy, mi "casa" volverá a la normalidad-si es que alguna vez fue normal-y los mensajes de la pseudo-lectora serán automáticamente borrados por mi mano censora o, si mis lectores preferís leerlos, ignorados.
Dicho esto, he de decir que brilla el ingenio en vuestras réplicas. Ahora sé que no sólo yo soy depositaria de mala leche, jajaja. Pensé que mis contestaciones eran propias de mi naturaleza vampírica. Ahora sé que, o bien, hay más de mi especie entre los que me leen; o bien, la ironía no es exclusiva de las criaturas de la noche.
Lo mejor de todo este jaleo, fue que engendró el poema quevedesco de Praxágoras y los enlaces de Manu a páginas de simios. Me hicistéis reir un montón, de verdad.
Por último, ya dejando aparte el tema de la polémica, quería comentar que ya me han dado la nota de la oposición. Tengo un 6,5, pero no he conseguido plaza. Al menos he aprobado y tendré un buen curro, seguramente vacante y desde septiembre (la vacante es todo el año en un mismo centro, con lo cual no me traumatizaré separándome cada dos por tres de mis alumnos). Estoy algo triste, porque con medio punto más, sería fija, pero también estoy contenta porque veo que estudiando apenas un mes, no se me dio mal, jeje.
De verdad que esto último que digo no es cuestión de chulería ni de deciros lo "lista que me creo", sino que, más bien es un hecho real que me anima a estudiar un poquito más la próxima vez a ver qué pasa. Además, para 2008, que es la próxima, ya habré acumulado los puntos de experiencia que me han faltado ahora y seguro que me irá mejor. He quedado 400 puestos por delante de lo que obtuve la última vez y eso me alegra bastante.
Pues nada más. Quería agradecer el apoyo que me habéis dado todos desde aquí en mis oposiciones, deciros que sois un encanto y que, aunque no me pague una cena, estási invitados a una copa cuando queráis.
Un beso.