martes, 10 de mayo de 2005

A LA SALIDA DEL TRABAJO, SALIÓ EL SOL, AUNQUE ERA CASI DE NOCHE.

Os diré que a veces, la vida puede arreglarse en un segundo, con un mínimo gesto. Hoy me levanté tarde porque, por supuesto, anoche trasnoché y tuve que gastarme 6 euros en un taxi para no llegar tarde al curro. Luego pensé que podía haberme quedado en casa, pues sólo curro para pagarme los taxis, jajaja, pero ya era demasiado tarde para pensar y me puse a llamar a los clientes.
Mi nueva campaña es un chollo, porque todo el rato el sistema se estropea y no hacemos nada, excepto marujear y bajarnos al solecito a fumar cigarritos (a este paso voy a ser Michael Jackson, pero al revés) y, aunque hay que aguantar las ocho horas que, caprichosamente, marca el reloj, se lleva bastante bien que te paguen sin dar palo (y más cuando TE DEBEN 50 EMBLEMÁTICOS EUROS). El caso, es que todo iba fenomenal hasta que han llamado a 2 compis para hacerles indefinidos en la empresa. Sinceramente, me alegro por ellos, pero no puedo entenderlo. Llevo dos años en esta maldita empresa y con el puto Ono y pasan a indefinidos a personas que llevan 8 meses como máximo. Seguro que es porque a ellos no les deben pelas y porque no dicen PUTO ONO (jajaja), sino MARAVILLOSO Y ECONÓMICO ONO. No sé, el caso es que varios pringados como yo, que llevamos allí más que nadie (y tengo el deshonor de ser la más antigua), nos hemos quedado con cara de pato. La mala leche que ha sustituido a la sangre de mis venas durante segundos, ha sido legendaria y por mi boca han salido sapos, culebras y, sobre todo, peticiones desesperadas para que alguien me diga de una puñetera vez a quién hay que lamerle los zapatos (por no decir otra cosa). El caso, es que, cuando ya todo estaba perdido y estaba más mosqueada que Gollum cuando le quitaron el Anillo (que, para que vamos a engañarnos, SE LO MERECÍA-no que se lo quitaran-, sino el Anillo, se entiende), sonó el maravilloso ruidito de un mensaje en mi móvil e, igual que la música amansa a las fieras, toda mi furia salió de mi interior para convertirse en una estúpida sonrisa.------
No quiero decir con esto que un sms sea el preludio de la armonía espiritual, sino que, a veces, las pequeñas cosas, son el comienzo de algo grande, aunque sólo sea de la risa.
P.D.1.Estoy últimamente de un cursi que doy asco, perdonádmelo.
P.D.2.Dedicado a mis pobres compañeros, que tan honradamente se han ganado su puesto. Ellos no tienen la culpa de caerle bien a los subnormales de los jefes.
P.D.3.Dedicado a los que me leéis, como siempre. Por cierto, hago un inciso para decir que la frase "Como siempre" no tiene por qué significar algo negativo, lo que pasa, es que siempre la usamos para mal, para expresar rutina. Imaginad que un día decís :" Hoy, como siempre, no me he arrutinado". ¡Qué hermosa rutina la de no arrutinarse!, jajaja. Desvarío, no me hagáis caso.
P.D.4.Dedicado a mí, que, aunque no me hacen indefinida, soy LA MEJOR. (Además, me piraré en cuanto pueda ejercer como profe, jajaja).
P.D.5.Dedicado, como siempre, a Fabrizio, por aniquilar la rutina de "mi propio como siempre".
P.D.6.Dedicado a ONO por darme, hoy por hoy, un curro donde me rasco la barriga. No sois putos y sois los mejores dando tres megas en Internet.JAJAJA(pero es cierto, que la culpa de lo que ha pasado hoy, no es de Ono en absoluto, sino de mi P... empresa de mierda y de mamoneo, donde el primer día te dicen que "puedes promocionar si eres bueno" y, yo me pregunto: ¿Si soy tan mala porque no me han echado ya, sino que soy la más antigua de mi campaña?
P.D.7.Dedicado a Panchita, Fer, Xío, Mami, Yayita , resto de familia y a todos los que habéis estado ahí para salvarme de un para siempre que no molaba un cacho. Vosotros, sabéis por qué os quiero tanto.
P.D.8.Dedicado, de nuevo, a Fabrizio, por haberme rescatado esta tarde, cual Richard Gere, de la porquería de empresa que me paga los cigarritos.
P.D.9.Dedicado a mis otros compañerosque, desafortunadamente, tampoco les caen bien a los jefes.

lunes, 9 de mayo de 2005

VAGANDO Y DIVAGANDO

Aquí me hallo una noche más entre la sombra y la luz arreglando mis cosas (como dice Sínkope), para escribir unas líneas que dentro de diez años me puedan decir qué sentía yo esta noche a estas horas, jajaja.
No sé qué contaros, porque si cuento lo que siento, temo que se me escape y se quede encerrado en esta maldita pantalla y, si cuento lo que no siento, estaría mintiendo, sería una hipócrita y no merecería que vuestros inteligentes ojos (peloteo a los que me comentáis, jajaja) me leyeran. Así que, como no me queda más remedio que la sinceridad, sólo os diré que me siento LIBRE.
Quizá, estos cambios de ánimo, sean el secreto de la felicidad y la llave de la amargura, pero no conozco otra cosa y me siento a gusto con ellos. Sube y baja, como un yoyo, hasta que la cuerda se para. Pero bueno, así es mi vida y así elijo vivirla, aunque me cueste la muerte irremediablemente, jajaja.
Estoy haciendo el cabra, olvidando mis obligaciones y fumándome las noches. Estoy encerrando al tiempo en una vasija y aspiro sólo los vapores que salen de la luna. Estoy rejuveneciendo por dentro mientras envejezco por fuera...Sé que todo esto es una locura (hasta me he olvidado de comer), pero la cordura sólo me trajo disgustos. Y ¿Qué pasa por ir sin dormir una vez al currelo? (como dijo el maestro Sabina y un buen amigo mío). Y digo yo ¿Y qué pasa por ir sin dormir TODAS LAS NOCHES al currelo?. Ya dormiré cuando esté muerta.
Me siento feliz. Y supongo que la felicidad es algo tan efímero que no debería compartirla con nadie por si me la quita, pero quiero que vosotros seáis también felices y no me preocupa regalaros un poquito, al menos, con un texto que contraponga el patético texto anterior "Depresión postvacacional"
P.D.1 A ti, que sé que me lees, para que me olvides pronto y busques también un camino que te haga feliz.
P.D.2 A los que me comentáis, porque aportáis vuestro granito de arena al castillo que construyo en el aire.
P.D.3 A Fabrizio, para que despliegue sus alas de murciélago y siga trasnochando conmigo sin un sol que le atemorice.

lunes, 2 de mayo de 2005

DEPRESIÓN POSTVACACIONAL

Me gustaría ser de esas personas a las que siempre les sale todo bien y, que si no es así, inventan un mundo alrededor de una mentira y nos hacen ver que son felices. Sin embargo, por mucho que la vida me haya arrastrado por distintas veredas durante mi peregrinaje vampírico por estas tierras de Dios, no soy capaz siquiera de inventarme un sueño o de inventarme una risa si no existió. En resumen, vengo a contaros que hoy siento como las paredes de mi casa se derrumban sobre mí, como el techo me aplasta, y como el suelo, no se mantiene firme bajo mis pies. Os asombrará el cambio de tono de hoy. Acostumbrados os tengo a la chanza y a  la crítica irónica de lo que trato de perfilar aquí como mi vida. Sin embargo, hoy no tengo ganas de reírme, ni siquiera de mí misma. Quizá, con estas letras, busco una catarsis, una liberación de una cadena que me oprime el pecho y me hace angustiarme ante la sola idea de tener que respirar miles de veces al día.
En primer lugar, y, antes de pasar a otro tema, quiero contaros mi paso por el Viñarock. Es cierto que al vampiro le acompaña la mala suerte, pues el viernes, aunque salí a las 21 h. de mi casa con la esperanza de llegar a algún concierto, llegué allí a las 4,45 de la madrugada, cuando ya apenas quedaba algo que rascar. No es que me hayan alejado Albacete de Madrid para joderme una noche más de mi vida, sino que JC y yo nos quedamos sin gasolina en mitad de la carretera de Valencia y estuvimos afincados en la zona de peaje, hasta que un Ángel Salvador de Mapfre vino a remolcarnos una hora después. A continuación, fuimos víctimas de un atasco brutal donde maldije  mi ciudad una y mil veces y, por último, y, para rematar, nos perdimos. El caso es que cuando llegué, todos los conciertos habían finalizado, hacía un frío terrible y tuvimos que dormir en el coche, pues a cualquiera le apetecía montar la tienda de campaña en esas condiciones...
El sábado, no estuvo del todo mal. Empezó con una hermosa discusión poque yo quería montar la tienda de campaña y JC no quería intentarlo por si nos salía mal. El caso, es que estuvimos agriados el uno con el otro hasta las 6 de la tarde y, aunque la experiencia de caminar por un pueblo lleno de gente con mogollón de marcha, resultó muy enriquecedora, me deprimí ligeramente al ver que la mayor emoción que tenía yo era una discusión para besugos, estúpida, a la par que inútil.
Después, fui a ver a Despistaos y, aunque tampoco los vi enteros (pues las peleas y cambiarse de ropa en el coche delante de todo el mundo, entretienen bastante), me gustaron y empecé a recobrar el ánimo que me había impulsado a ir allí. Luego vi a Orishas por JC, que le gustan y, aunque a mi gusto, no son para lanzar cohetes, estuvieron bastante bien. Después, con La Fuga, logré emocionarme y divertirme bastante y pensé que al fin había hallado la felicidad que había ido a buscar y me sentí plena pensando que después vería a Los Suaves y, sobre todo, a Mago de Oz. Y sin embargo, me morí. Lo digo en serio y no me digáis que no, porque un vampiro conoce a la Muerte incluso con los ojos cerrados. Me morí al comienzo del concierto de Los Suaves y resucité entre caras desconocidas que se me antojaron espectros. Resucité con un grito, JC me incorporó y, al instante, volví a morir. Entre un mundo y otro pude ver a un tío que se parecía al Arrebato y que me ayudó a incorporarme por segunda vez. Después, JC, con una paciencia y un tacto muy especial, me fue devolviendo al mundo de los vivos y, aunque lo pasé francamente mal, porque, horas después,  ni siquiera era capaz de mirar mis propias pupilas en el retrovisor del coche, al final todo terminó en un susto y nada más. Aunque me perdí a Mago de Oz. Una vez recuperada, y, aunque no tenía ganas de nada que no fuese quedarme sopa, quise aprovechar lo poco que  quedaba de conciertos y fui a ver al Bicho y a Rosendo. En el de O Funkillo, aunque molaba, me tuve que ir porque las piernas me habían empezado a flojear de manera misteriosa. Después volví a dormir en el coche y salimos pronto para Madrid, que nos recibió vacío y melancólico.
Hoy, he pasado el día limpiando el barro de las ropas que me llevé, poniendo lavadoras y colocando armarios porque mañana vuelvo a trabajar y cuando regreso del curro no me apetece hacer nada. Y cuando he pensado que he desaprovechado mi último día de vacaciones de manera tan triste, me he echado a llorar inexplicablemente durante horas y horas. Esperemos que  mañana todo se nos dé mejor.
Luego me paso a ver si puedo, al menos, arrancaros una sonrisa. Besos.